Tipo PAU
1Tipo PAU: de la esencia a la existencia
Lee este texto de práctica, adaptado de la Meditación V; no es una cita literal:
Aunque no hubiera ningún triángulo fuera de mi pensamiento, su esencia tendría propiedades determinadas que yo no podría modificar. En Dios, sin embargo, reconozco una propiedad diferente: la existencia necesaria. Como Dios es un ser sumamente perfecto y la existencia necesaria es una perfección, no puedo separarla de su esencia. No es mi pensamiento el que hace existir a Dios; según este razonamiento, es la necesidad de su naturaleza la que determina mi pensamiento.
a) Resumen — 2 puntos.
Explica las ideas principales del texto y cómo se relacionan entre sí, en 80 a 100 palabras.b) Definiciones — 1 punto.
Explica, en 5 a 20 palabras cada una, el significado de «esencia» y «existencia necesaria».c) Explicación — 3 puntos.
Explica el sentido de la afirmación «No es mi pensamiento el que hace existir a Dios» y las razones de Descartes para defenderla. Relaciónala con el argumento ontológico y con el ejemplo del triángulo.d) Comparación — 2 puntos.
Compara la posición de Descartes con la de Hume ante esta afirmación: «Solo la experiencia nos puede mostrar que una cosa existe.» Aplica las ideas de ambos autores a la afirmación y termina con un contraste explícito.e) Valoración personal — 2 puntos.
¿Estás de acuerdo con esta afirmación?«Un análisis del concepto de una cosa no basta para demostrar que esa cosa existe fuera del pensamiento.»
Justifica tu posición, considera una posible objeción y responde a ella.
Muestra la solución
a) Resumen modelo
El texto contrapone el triángulo y Dios para distinguir esencia y existencia. Las propiedades del triángulo no dependen de la voluntad, pero conocerlas no demuestra que exista fuera del pensamiento. En cambio, Descartes considera que la existencia necesaria pertenece a la esencia de Dios, porque es sumamente perfecto y esta existencia es una perfección. Por eso concluye que Dios existe necesariamente. Finalmente, precisa que esta conclusión no atribuye un poder creador al pensamiento: según el argumento, el entendimiento reconoce una necesidad propia de la naturaleza divina.
Por qué funciona: identifica el contraste, reconstruye la razón de la conclusión y recoge la aclaración final. No añade una exposición general de Descartes que el texto no pide.
b) Definiciones modelo
- Esencia: naturaleza de una cosa y conjunto de propiedades que le corresponden necesariamente.
- Existencia necesaria: existencia que no puede faltar a un ser y que no depende de otro.
c) Explicación paso a paso
- Sentido de la afirmación: pensar una cosa no la produce. Descartes no quiere atribuir al pensamiento el poder de crear a Dios.
- Ejemplo matemático: el triángulo muestra que el entendimiento reconoce propiedades que no dependen de la voluntad.
- Límite del ejemplo: estas propiedades no demuestran que existan triángulos fuera de la mente.
- Caso divino: Descartes considera que la existencia necesaria es una propiedad esencial de Dios.
- Conclusión: no es una decisión del sujeto, sino una necesidad que, según él, el entendimiento descubre.
Respuesta modelo
La afirmación niega que el pensamiento sea la causa de la existencia de Dios. Descartes reconoce que podemos pensar cosas inexistentes; por tanto, tener una idea no basta, en general, para demostrar que su objeto existe.
El ejemplo del triángulo ayuda a explicar que el entendimiento puede descubrir propiedades necesarias que no ha inventado libremente. Sin embargo, demostrar estas propiedades no prueba la existencia de triángulos materiales. Descartes mantiene, pues, la distinción entre esencia y existencia.
El argumento ontológico presenta a Dios como un caso excepcional. Dios es un ser sumamente perfecto y, por eso, posee todas las perfecciones. Como la existencia necesaria es considerada una perfección, Descartes concluye que pertenece a la esencia divina. Negarla implicaría afirmar un ser que tiene todas las perfecciones y al mismo tiempo le falta una.
En consecuencia, Descartes defiende que la existencia divina no resulta de una decisión de quien piensa. Según él, el entendimiento reconoce que esta existencia es inseparable de la naturaleza de Dios. Este es el paso decisivo del argumento y también el punto que se puede discutir: si este análisis permite establecer una existencia efectiva.
d) Comparación modelo
Descartes no aceptaría la afirmación en todos los casos. Normalmente, conocer una esencia no demuestra que la cosa exista: las propiedades del triángulo no prueban que haya triángulos fuera de la mente. Pero en el caso de Dios sostiene que basta con el análisis de la idea. Tengo la idea de un ser sumamente perfecto; un ser así tiene todas las perfecciones; la existencia necesaria es una perfección; por tanto, Dios existe necesariamente. Además, mi propia existencia la conozco pensando (cogito), no por la experiencia de los sentidos.
Hume, en cambio, aceptaría la afirmación. Distingue las relaciones de ideas, como las verdades matemáticas, que se demuestran porque su contrario es contradictorio, de las cuestiones de hecho, que solo conocemos por la experiencia. Que una cosa exista es una cuestión de hecho: su contrario siempre se puede concebir sin contradicción. Por eso ningún análisis de una idea puede demostrar una existencia. Además, todas nuestras ideas derivan de impresiones: la idea de Dios la formamos aumentando sin límite cualidades que conocemos, como la bondad y la sabiduría.
Contraste: ambos aceptan que conocer el triángulo no demuestra que exista. La diferencia es Dios: para Descartes, es la excepción en la que la esencia incluye la existencia; para Hume, no hay ninguna excepción, y la existencia de Dios no se puede demostrar a priori a partir de su idea.
Por qué funciona: caracteriza a los dos autores, esboza una prueba cartesiana de Dios, los aplica a la misma afirmación y termina con un contraste explícito.
e) Valoración personal modelo
Estoy de acuerdo con la afirmación porque un análisis conceptual explica qué es una cosa, pero no parece establecer, por sí solo, que exista fuera del pensamiento. Por ejemplo, entender las propiedades de un triángulo no demuestra que exista un objeto triangular material.
Una objeción es que Dios sería un caso excepcional: si la existencia necesaria pertenece a su esencia, negarla produciría una contradicción. Esta es la respuesta de Descartes y no se puede reducir a la idea de que cualquier cosa imaginada existe.
Aun así, considero que todavía se debe justificar el paso entre el concepto y el ser existente. Que un concepto incluya una propiedad no demuestra automáticamente que tenga un objeto real. Por tanto, el argumento ontológico necesita mostrar por qué, en este caso, la necesidad conceptual permite establecer una existencia efectiva.
En la valoración personal, también puedes defender otra posición. Lo que importa es justificarla y responder a una dificultad, no coincidir con esta respuesta modelo.